Los jugadores del Levante no desconvocan la huelga al no haber aval
EL CLUB NO ES CAPAZ DE GARANTIZAR EL PAGO DE LOS 18 MILLONES QUE LES ADEUDA
No hay acuerdo. Aunque era algo que ya se veía venir, la reunión de los capitanes del Levante con el resto de la plantilla sólo ha servido para confirmar que los jugadores granotas siguen dispuestos a ir a la huelga. Lo ha dicho Rubiales, capitán del Levante, en la rueda de prensa que ha ofrecido después del encuentro: “si no hay una garantía de que se nos va a pagar el 100% de lo que se nos adeuda, no hay acuerdo”.
Para que ese supuesto acuerdo tuviera lugar, sería necesario que el Levante estuviese en condiciones de garantizar, mediante algún tipo de aval, que será capaz de afrontar la deuda de 18 millones de euros que contrae con los jugadores, algo que parece en estos momentos imposible. El club valenciano no puede, a día de hoy, ni siquiera avalar los 3,2 millones que el Ayuntamiento -que está dispuesto a avalar otros 3,2 millones- le pide que avale para ofrecer un primer pago a sus jugadores.
Rubiales ha señalado que la plantilla es “realista” con sus exigencias. “No pedimos que se nos abonen los 18 millones de forma inmediata, no pedimos que salgan de un sombrero mágico, pero sí que pedimos garantías. Estamos dispuestos a ceder en las formas de pago, en cuanto al tiempo. Pero la solución al conflicto tiene que pasar por una garantía de cobro“.
Un fracaso de reunión
La noche ya comenzaba con reuniones que no daban frutos. Los capitanes del Levante, Descarga y Rubiales, se reunieron con el presidente granota, Julio Romero y altos representantes del Ayuntamiento de Valencia para intentar poner fin al conflicto pero no hubo un acuerdo posible.
El encuentro, que tuvo lugar en el complejo deportivo La Pechina, tenía como objetivo lograr llegar a algún tipo de trato que disuadiera a los jugadores del Levante de ir a la huelga este fin de semana. Sin embargo, finalizó sin que se llegara a alguna solución. El Ayuntamiento de Valencia propuso al club avalar a medias con el Consejo del Levante la cantidad de 6,4 millones de euros para que se los abonen a los jugadores. Sin embargo los futbolistas salieron de la reunión predispuestos a no aceptar la oferta ya que no se les garantizaba que el cobro del cien por cien de lo que se les adeuda, unos 18 millones de euros.
Ahora el Levante tiene que trabajar a contrarreloj para evitar que sus jugadores vayan a la huelga y esto afecte al desenlace de la Liga. La baza con la que cuenta el club para conseguir un trato antes del fin de semana es el protocolo de recalificación que el Consistorio le ha facilitado para que consiga el dinero que le permita solucionar su problema. El tiempo corre.

Decididos a ir hasta el final
Antes de que tuviera lugar el encuentro, la plantilla del Levante continuaba con su idea de no jugar contra el Recreativo en el Nuevo Colombino la próxima jornada, manteniendo la huelga convocada por el impago de sus sueldos.
La intención del equipo es desplazarse a Huelva y no saltar al campo, presentando una declaración de huelga, siempre dentro del marco jurídico y legal, al colectivo arbitral. Los jugadores están siendo aconsejados en todo momento por la AFE, Asociación de Fútbolistas Españoles, y sus abogados.
Si el Levante decidiese no jugar contra el Recreativo, la victoria sería para el conjunto onubense por 3-0 y el conjunto granota sería sancionado económicamente. Además, si el Levante tampoco decidiese jugar contra el Espanyol en la siguiente jornada, el equipo sería descendido automáticamente a Segunda B y todos los puntos que el resto de equipos hubieran conseguido contra el Levante en esta segunda vuelta quedarían anulados en la clasificación.
Fuente: Marca